El luto y el silencio están siendo reemplazados lentamente por la esperanza y por la algarabía de los hinchas.

Chapecoense se está recuperando de la muerte de 19 jugadores y de casi todo el cuerpo técnico y su directiva en un accidente aéreo y lo mismo sucede con la ciudad de 200.000 habitantes. Como ocurre en todo Brasil, el fútbol es parte central del diario vivir y genera orgullo comunitario, chismes y discusiones.