El gobierno polaco denunció esta semana una “violación sin precedentes” de su espacio aéreo, luego de que al menos 19 drones cruzaran la frontera desde Ucrania y Bielorrusia, en medio de una ofensiva rusa en territorio ucraniano. Aunque los drones fueron identificados como de fabricación rusa, el incidente ha generado tensiones diplomáticas entre Polonia, Ucrania y Rusia.
Drones derribados y alerta en la OTAN
Las fuerzas armadas polacas, con apoyo de aliados de la OTAN como Alemania, Italia y Países Bajos, derribaron al menos tres drones en la madrugada del miércoles. El ministro de Defensa, Wladyslaw Kosiniak-Kamysz, confirmó que los aparatos provenían de regiones rusas como Briansk, Kursk y Crimea.
Aunque Moscú niega haber atacado objetivos en Polonia, Varsovia sostiene que los drones ingresaron durante un bombardeo ruso en Ucrania, lo que ha sido interpretado como una provocación directa.
Reacción internacional y reunión en la ONU
Polonia solicitó una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU, que se celebrará este viernes en Nueva York. El canciller polaco, Radoslaw Sikorski, declaró que se trata de un ataque contra un país miembro de la ONU, la Unión Europea y la OTAN, y pidió reforzar las capacidades defensivas en la región.
Restricciones aéreas y cierre de fronteras
Como medida preventiva, Polonia cerró su frontera con Bielorrusia y restringió el tráfico aéreo en sus zonas orientales. Lituania y Letonia también anunciaron restricciones similares.
Este incidente ocurre en vísperas de las maniobras militares conjuntas entre Rusia y Bielorrusia, denominadas Zapad-2025, lo que ha elevado aún más la tensión en Europa del Este.